De acuerdo a un estudio nacional reciente conducido por Partnership for a Drug-Free America) solamente un 27% de los jóvenes, o sea uno de cada cuatro, dicen que han aprendido bastante en la casa acerca de los riesgos del uso de las drogas. Sin embargo, la mayoría o un 98% de los padres en los Estados Unidos aseguran que ellos han hablado con sus hijos acerca de las drogas.

Algunas veces es frustrante darse cuenta de que hay muy pocas oportunidades para tener conversaciones con nuestros hijos acerca de las drogas. En esta cultura de constante movimiento en la que las familias tienen que coordinar tantas demandas del trabajo, de la escuela, de las actividades después de la escuela, además de los compromisos sociales y religiosos, es un reto para los padres y los hijos el tratar de estar en el mismo lugar a la misma hora.

Sin embargo, entre más se comunique usted con sus hijos más fácil será para ellos hablarle de las drogas y de otros temas delicados.

Algunos consejos al respecto:

  1. Sea absolutamente claro con sus hijos de que usted no quiere que ellos usen drogas.

    Nunca. En ningún lugar. No deje espacio para malos entendidos y hable frecuentemente con ellos acerca de los peligros y de los resultados que se derivan del uso de las drogas y del alcohol. No es suficiente conversar con ellos sobre este tema solo una o dos veces por año.

  2. Mejore su habilidad de escuchar.

    Haga preguntas y anímelos a hacer preguntas. Reinterprete lo que sus hijos tratan de comunicarle. Pídales su opinión en las decisiones. Demostrando su deseo de escuchar, hará que su adolescente se sienta más cómodo de contarle sus cosas.

  3. Trate de responder honestamente.

    No invente lo que usted no sabe pero dígale que usted va a buscar la respuesta. Si le preguntan si usted ha usado drogas en el pasado, hágales saber que lo más importante ahora es que usted no quiere que ellos las usen.

  4. Use programas o informes de la televisión, anuncios contra las drogas o charlas en la escuela acerca de las drogas para traer el tema en una forma natural, sin forzarlo.

  5. No reaccione en una forma que pueda cortar completamente la conversación.

    Si sus hijos dicen cosas que lo sorprenden o desafían, tome una actitud más calmada en su conversación, para que pueda discutir con ellos el por qué las personas usan drogas o si ellos piensan que los efectos que producen las drogas valen la pena como para arriesgarse.

  6. Actúe varias situaciones o escenas con sus hijos y practique con ellos diferentes formas de rechazar las drogas en distintas situaciones.

    Reconozca lo difícil que estos momentos pueden ser.

  7. Pregúntele sobre su círculo de amigos.

    Demuestre interés en la vida de sus amigos, en que disfrutan hacer juntos, en problemas que puedan estar enfrentando y conozca con quién y en qué andan sus hijos.